¿Dónde te encuentras, Señor?
para enviar mis plegarias,
esas que ruegan amor,
y por tu piedad reclaman,
luz en cada corazón,
que la tristeza se vaya,
y un camino de ilusión,
riegues sobre nuestras almas,
junto a eterna compasión,
por nuestras penas y faltas…
¿Dónde te ubico, Señor?
hacia donde va mi carta,
siento correr el reloj,
quizá mi vida se acaba,
aún no tengo tu perdón,
y ni siquiera las alas,
para llegar hasta el sol,
firme imagen de tu cara,
y recordarte, mi Dios,
que tú eres la luz sagrada,
de un mundo que decayó,
por no escuchar tu palabras,
todavía no se extinguió,
sueña en obtener tu gracia.