MUJERES FORMADORAS

Sube al auditorio Carabalí Lara, una mujer afro ecuatoriana de figura esbelta, unos cuarenta años de edad y con traje típico de marimba. Era la más esperada por su ámbito de trabajo social y cultural alrededor del mundo, además de su trabajo reciente en el África. Se esperaba hablase de la desnutrición infantil y la falta de abastecimiento de agua. Más sacándose su turbante y desajustándose el brasier y poniendo lo frente al podio, empezaba su discurso, con la expresión: «No soy una mujer de dar rodeos» y más cuándo hace poco me preguntaron ¿Qué era lo más difícil de ser mujer…?Mientras se sorteaban muchas ironías alrededor.

Algunos especulando debe ser el hecho de los cambios del ciclo menstrual, otros mofaron con el vestuario y las crisis con el peinado e incluso existió, uno que otro arrogante, catalogo que lo peor de ser mujer es el temperamento. Sin duda todos estos caballeros, tienen una opinión del rol o papel de ser mujer, solo no citaron dos hechos importantes para esta mujer. Debe ser porque existen muchas mujeres y hombres, que actualmente toman estos temas como algo normal y me refiero al hecho de concebir hasta los 30 años y guardar silencio. Estas cuestiones de las que no hablaron y se sugiere todos tenemos presente, son las dos cosas más difíciles de ser mujer.

Aunque el dolor de la menstruación hay veces nos hace sentir miserable, nada que nuestro temple de fiera de asfalto, no cubra con maquillaje y un buen peinado, en eso si acertaron caballeros; pero la ironía de que una mujer sin hijos, pasado los 30 años es como un hombre sin brazos; sin derecho a nada. Fue como un costal que debía sumar a las veces donde se nos pide callar o alejarnos de hablar de ciertos temas.

¡Bueno! Estamos en un nuevo siglo o nueva era y este dicho está perdiendo valor y junto a ello la idea de que la mujer debe guardar silencio, mantenerse sin opinión y sin pensamiento crítico; pero aún muchas personas, lo mantienen implícito, en sus miradas y gesticulaciones. Si no porque razón los hombres de afuera buscaron intimidarme o minimizarme como mujer… ¿A espera de qué? Que me minimice y les seda el turno de mi discurso.

Disculpen, pero no soy esa mujer y no se malinterprete. No hablo de las mujeres que procrean; pues es un don hermoso, tener la capacidad de formar vida y sujetándome a la palabra, formar, eso es lo que requiere una mujer dispuesta a tener hijos, saber formar humanos con carácter, amabilidad, respeto, inteligencia, fe, que se amen y amen.

Necesitamos entender que nosotros promovemos o limitamos el crecimiento a peyorativo y silenciado de la mujer, pues nosotras somos las formadoras de vida.

No sé quién formó a los insensatos que hace poco con burlas de mi traje y palabras peyorativas se me acercaron, más fuera agradecido a sus madres que los fueran formado, con lógica en el respeto e igualdad; pues mi voz no la silencio ni hoy ni mañana, concluyo de decir Carabalí Lara mientras con un encendedor incineraba su turbante y brasier.

Todos recuerdan ese día en la cumbre internacional de cultura como una falta de respeto; pero en mi pensamiento es el día donde descubrí que los límites nacen de mí.

Publicado por HAVVA ESCRITOS

La colección literaria, que disponía mi abuelo, abrió un mundo fascinante; que me atrajo desde el primer instante hacia las letras.

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