TEN FE

¿Sientes que estás parado sobre arena movediza? ¿O sientes un suelo sólido bajo tus pies? Haz un diagnóstico a tu corazón en este momento. ¿Vives en temor? Cuando las cosas parecen desmoronarse, ¿sientes desánimo? Date la oportunidad, de conocer, donde se sitúa tu corazón… si en tu propia fuerza o en la convicción, y serena respuesta de Dios; porque en él tendremos, una base firme y en él debe hallarse nuestra confianza. Reflexiona y sumérgete profundamente… Vamos a asegurar nuestro fundamento en la única esperanza firme, Jesús. En ti confían los que conocen tu nombre, porque tu Señor, jamás abandonas a los que te buscan (Salmo 9:10).

En Él se halla su palabra, la cual es clara, no podemos poner nuestra fe y confianza tanto en Dios como en el mundo. No podemos elegir entre los bienes materiales y Dios. No podemos elegir tanto la opinión humana como la de Dios. No podemos elegir nuestra propia voluntad y la suya.

Nuestra fe, nuestra confianza, y el lugar donde las depositamos, operan como si fueran el dinero de nuestro corazón: tenemos una cantidad limitada de fe y confianza para invertir y podemos ganar o perder dependiendo de dónde elijamos hacerlo. Así que día tras día, estamos instados a elegir dónde invertiremos nuestra limitada y valiosa moneda de fe y esperanza. Si leemos juntos, Mateo 6:30, donde Jesús dijo: “Si así viste Dios a la hierba que hoy está en el campo y mañana es arrojada al horno, ¿no hará mucho más por ustedes, gente de poca fe?”. Y luego, si pasamos al versículo 34, nos dice: “Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas”. Entonces, ¿cómo sería para nosotros si tuviéramos una fe legítima en Dios, una fe que verdaderamente hiciera, que no nos obsesionemos por el mañana? Porque cuando nosotros no podemos, el puede, el es especialista en hacer lo imposible, posible.

TEN ESPERANZA

Ten esperanza, en Jeremías 29:13 promete: “Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón”.

¿En dónde has puesto tu esperanza? ¿Dónde has depositado tu confianza? ¿Dónde estás guardando tus tesoros en el cielo con tu Padre o en la tierra donde el hollín y el moho lo devorara? Porque si depositas en Él todo. Él cuidará de ti y de los tuyos.

Nada de este mundo te dará un saldo a tu favor más que tu inversión de fe y confianza en Dios; porque se te multiplicará hasta que tú seas un reflejo perfecto de su amorosa bondad. Aunque no andes equívocamente; pues poner tu fe y confianza solo en Él, no es liberarse de las consecuencias de nuestro proceder. Debes ser consciente y responsable, accionarte y trabajar constantemente en ser un hijo obediente, así conservarás sus misericordias; porque las promesas de Dios son para aquellos que están dispuestos a creerlas, vivirlas y a aguardar en Su palabra.

Este es mi anhelo que tu vida se llene con su presencia tierna y apacible, permitiendo que sé Él se a tu guía y tu pronto auxilio al depositar tu fe y esperanza en Él que nos amó primero. Te dejo de regalo este pasaje Hebreos 11:1 Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve.

Andrea Carrasco, Argentina

Publicado por HAVVA ESCRITOS

La colección literaria, que disponía mi abuelo, abrió un mundo fascinante; que me atrajo desde el primer instante hacia las letras.

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