UN REGALO DE LUZ

La vida es un hilo delgado y frágil, que la más suave brisa puede desquebrajar.

Esa era la sensación que me invadía al ver pasar el tiempo y mi cuerpo marcharse por una enfermedad. Es que la medicina era insuficiente para tratarme y solo existía una sentencia.

Mi corazón únicamente se mantenía en pie, por la Fe que guardaba a cada Pasó. Los instantes donde rogaba que Dios me permitiera abrazar el ángel de la Salud, cada plegaria era un gritó, que se elevaba cómo incienso hacia su altar; porque cuándo la oscuridad te cubre con sus alas, el resplandor de su luz la desvanece y te llena de esperanzas.

Mi cuerpo había sido bendecido por Dios y su gracia bañó, cada rincón de mi ser. 

La vida se llenó de un milagro y aquélla pesadilla sin explicación desapareció «en un parpadeo».

Ahora en esta nueva realidad, descubro que los milagros no tienen lógica, sencillamente son parte de una hermosa transformación espiritual y física, donde puedo confesarles que te cubre con su paz, amor y serenidad. La soledad y dolor desaparecen en su presencia y esta gracia, es el premio de tener la fe intacta a pesar de los peores momentos.

Laura Márquez Acosta ,Colombia

Publicado por HAVVA ESCRITOS

La colección literaria, que disponía mi abuelo, abrió un mundo fascinante; que me atrajo desde el primer instante hacia las letras.

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