CONOCIMIENTO MASTICADO

Piaget explica que el conocimiento no nace de un objeto o individuo sino que es adquirido por un sistema de acciones. Cada acción ofrece sentido al objeto. En la misma línea, Vygotsky señala que el ambiente propicia  el desarrollo de la conducta lo que desencadena un producto o resultado. En paralelo Génesis 3: 22 señala que el hombre al alcanzar conocimiento  empieza a distinguir lo bueno de lo malo.

En filosofía no importa tanto el resultado del conocimiento, sea bueno o malo; la primicia está en el carácter y la atención a los detalles. Cuando se descuidan los detalles, se incorporan realidades distorsionadas. Esto ocurre con frecuencia en un mundo saturado de ideas rápidas y paralelismos, despachando cada vez más conceptos erróneos o incompletos.

En este sentido, surge el conocimiento superficial, comparable a un alimento procesado; su olor nos advierte de su naturaleza, pero su imagen encumbre su defecto. Del mismo modo, las ideas que se consumen apresuradamente circulan bajo el de conocimiento, pero sin conservar su esencia.

Vivimos en una era que acelera y desacelera simultáneamente el conocimiento. Sin embargo, la proximidad al discernimiento de lo bueno o lo malo se aleja de los planes de búsqueda, y se cae en la desfachatez del conocimiento masticado.

Publicado por HAVVA ESCRITOS

La colección literaria, que disponía mi abuelo, abrió un mundo fascinante; que me atrajo desde el primer instante hacia las letras.

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