EL HOMBRE SEDUCTOR

Era un hombre de cabello rizado, ojos cafés, piel trigueña y de figura como un ángel. En otras palabras, era innegable su belleza. Sus palabras y miradas enloquecían los sentidos y enflaquecían las piernas. Adueñándose de tu cuerpo y haciéndote esclava de sus deseos, la lujuria era su artimaña, a través de la cual devoraba …

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