Mi amado Dios,Ni yo sé cómo oso escribirte esta carta cuando de ti tanto dude y continuó dudando, aunque no entienda el universo sin ti. Es por eso, querido Dios que me atrevo a escribirte. Lo hago porque… confieso. Estoy perpleja, enfadada y perdida. Si tú eres el único, y por eso necesariamente el Padre …