PRESENTA UNA OBRA DE HÉCTOR DANIEL OLIVERA CAMPOS, ESCRITOR ESPAÑOL
SINFONÍA
David llegó temprano al auditorio para asistir al primer concierto en el que participaba su hija Noa. Los intérpretes de la orquesta entraban en la sala y Noa saludó con afecto a Ibrahim, uno de los jóvenes violinistas. David contempló el estuche que guardaba el instrumento del chico y pensó en metralletas recordando las películas de gánsteres. También le causó desazón aquel beso de su hija pelirroja en la mejilla de aquel rostro irredentamente árabe. David, el pacifista, luchaba contra sus prejuicios más recónditos.
Beethoven sonaba y el hombre cerró los ojos, embelesado por la música. Al abrirlos buscó con la mirada a Noa con su chelo y a Ibrahim que derrochaba pasión. David recordó a su abuelo, superviviente del holocausto, cuando frotaba el arco contra las cuerdas de su viejo violín ruso. “El año que viene en Jerusalén”, recitaba su familia tras el pequeño concierto pascual del anciano. La misma Jerusalén de la que había sido expulsada la familia de Ibrahim tras vivir mil años en el mismo barrio. Jerusalén, la ciudad de la discordia, transformada, por una tarde, en una efímera ciudad de paz, gracias a la magia de la novena sinfonía de Beethoven.